
Cómo lograr que su baño esté realmente cálido (sin tener que esperar)
¿Alguna vez ha entrado en un baño un martes por la mañana en enero y ha sentido como si estuviera entrando en una nevera? Es horrible.
Por eso construimos nuestros calentadores por infrarrojos de manera diferente. La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire a su alrededor, lo cual lleva mucho tiempo. Nuestros calentadores utilizan radiación electromagnética; en esencia, envían calor directamente a la piel y a las superficies que lo rodean. Es como estar bajo el sol, en lugar de sentarse en una habitación cálida.
Calor al instante
Lo mejor de todo es que es rápido. Muy rápido.
Los radiadores tradicionales basados en aceite son lentos, ya que deben calentar una gran cantidad de líquido antes de que se sienta el calor. Nuestros elementos por infrarrojos no pierden tiempo; alcanzan su temperatura máxima en segundos.
Imagínelo: usted todavía está en la cama, dice “Buenos días” a su asistente de voz, y para cuando se cepilla los dientes y va al baño, la habitación ya está cálida. Sin tener que temblar ni esperar. Solo calor instantáneo.
Cómo funciona este “encanto mágico”
Para lograr esa sensación de calidez inteligente, instalamos un controlador Wi-Fi o Zigbee entre el enchufe y el calentador. Este controlador es el cerebro del sistema.
También puede ser creativo con él. Por ejemplo, puede instalar un sensor de movimiento en el pasillo. En cuanto salga de la cama y pase por él, el calentador se activará. Para cuando entre al baño cinco minutos después, el frío ya habrá desaparecido.
Un par de cosas a tener en cuenta
Hay algunos aspectos prácticos que no se pueden ignorar.
Primero, estos calentadores consumen mucha energía (generalmente entre 1500W y 2000W). Por lo tanto, no se pueden conectar varios de ellos a una toma eléctrica barata. De lo contrario, se apagarán los interruptores de forma instantánea. Se necesitan circuitos dedicados para garantizar seguridad.
Además, como el calor es muy intenso, la ubicación del calentador es importante. Si se coloca demasiado bajo, puede resultar demasiado agresivo para la piel. Generalmente, recomendamos colgarlos a una altura de al menos 2.2 metros. De esta manera, el calor se distribuye uniformemente por el suelo, y se obtiene un calor suave en lugar de zonas calientes excesivas.